La historia de los esteroides

Desde los tiempos más antiguos se ha pensado que los testículos son los órganos responsables del desarrollo de los rasgos masculinos en los hombres. En la era moderna este concepto ha sido investigado por el científico Gottfried Dietrich Wilhelm Berthold, botánico y profesor alemán, mediante experimentos sobre gallos, en el año 1849. Extirpando los testículos de estas aves ha demostrado la pérdida de las características masculinas específicas e incluso la pérdida de la función sexual. Además, ha descubierto que el trasplante de los testículos en el abdomen no afectaba mucho la función sexual. Después de disecar los gallos ha observado que no existían enlaces nerviosos sino, sólo se había formado una amplia red capilar. Esto ha demostrado que los testículos interaccionan con la sangre y esta expande el efecto en todo el organismo.

En el año 1929 se intentó obtener un extracto para la potencia de los testículos de torro y, en el año 1935, fue creada una fórmula mejorada de este. Un año más tarde, otro científico, Lavoslav ( Leopold ) Ruzicka, sintetizó ese compuesto, testosterona, del colesterol. La testosterona ha sido el primer esteroide anabolizante y sigue siendo la base de todos los derivados utilizados en medicina hoy en día.

Han existido rumores que los nazis administraron testosterona a los soldados para aumentar su fuerza, pero estos rumores no han sido nunca demostrados. Más tarde se han hecho experimentos en humanos y se ha demostrado que la testosterona es una sustancia fuertemente anabolizante. Entre 1948 y 1954 las empresas farmacéuticas Searle y Ciba han experimentado la sintetización de más de 100 derivados de la testosterona.

En 1954, John Ziegler, siendo médico oficial del equipo americano, en el Campeonato Mundial de halterofilia, sufrió un gran derribo junto a  su equipo, frente a la devastadora victoria  de los rusos. Las numerosas medallas de oro ganados rusos se atribuyeron a la inyección de testosterona. De vuelta a casa, el doctor Zieler empezó a administrar a su equipo la testosterona. Además, se asoció con la gran empresa farmaceútica Ciba para investigar y encontrar una sustancia con efectos mayores que la testosterona. En 1956 se creó la metandrostenolona, que recibió el nombre de Dianabol.

Los esteroides empezaron a ser más y más conocidos a los principios de los ´60 captando la atención de los científicos de todo el mundo. Los primeros experimentos llevados a cabo en esa época demostraron que los esteroides no tienen influencia alguna sobre el rendimiento deportivo. La razón de esta conclusión errónea fue la pequeña cantidad de testosterona utilizada. Pero, la culpa también la tuvo también el bajo desarrollo de la nutrición  y de la complejidad de los ejercicios físicos existentes entonces. En contraste a este hallazgo, el comité Olímpico Internacional, prohibió en consumo de esteroides y, hasta la mitad de los ´70, la gran mayoría de las grandes organizaciones deportivas tomaron la misma decisión.

Incluso antes de la prohibición de los esteroides, la Republica Demócrata Alemana empezó un proyecto de investigación con el fin de sintetizar nuevos esteroides anabólicos para sus deportistas. Hasta nuestros días estos experimentos representan la colección más completa de información existente en este campo.

En 1982, el Comité Olímpico Internacional estableció un test para medir el nivel de testosterona de la sangre, llamado “Test Testosteron/Epitestosteron”. El test mide los niveles de testosterona y epitestosterona y, si la testosterona supera 6 veces la epitestosterona, significa que el atleta ha estado administrándose testosterona. Para eludir los controles, Alemania estaba desarrollando un compuesto que se eliminara rápidamente del cuerpo. Los métodos alemanes eran tan avanzados que ha sido imposible la detección del consumo de esteroides por parte de sus atletas durante mucho tiempo. Al principio de los´90 han sido desenmascarados y el escándalo que se generó es el responsable de la mala reputación de los esteroides anabolizantes, reputación que ha llegado hasta nuestros días. Pero, la buena noticia es que desde entonces los médicos han empezado a estudiar el uso los esteroides para aumentar el porcentaje de los supervivientes entre los enfermos de cáncer y HIV.

En la mayor parte del mundo, los esteroides se adquieren sólo mediante prescripción médica, igual que en España, y las leyes en relación con la comercialización de estas sustancias se han endurecido.En el año 2000, los esteroides han vuelto a ser centro de atención mediante la introducción de las pro hormonas, o anabolizantes naturales, creados y comercializados por Patrick Arnold.

Hoy en día, el uso de los esteroides está lejos de fin y no existen signos que el número de consumidores disminuya. Los estudios demuestran que más y más personas prueban estas sustancias y, el problema es que la mayoría no saben el uso adecuado de estos.  Su consumo conllevará siempre algunos riesgos, pero su correcto uso y, siguiendo las reglas y porcentajes de administración, se podrá reducir al mínimo los riesgos adyacentes.

 

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