La inyección de esteroides

Todos los esteroides a base de agua o aceite deben ser inyectados intramuscularmente, y no de forma subcutánea. Las inyecciones intramusculares se usan cuando de persigue un efecto rápido. Las zonas más comunes para las inyecciones son los glúteos, la parte lateral de los muslos y los hombros. Debido a la densidad de los músculos en estas zonas, la superficie de absorción de la sustancia es mayor que en otras zonas del cuerpo humano. Sería ideal que las inyecciones se efectúen profundamente en el músculo, evitándose los nervios y los vasos sanguíneos. El mejor sitio en este sentido es el músculo glúteo medio, en el cual, las posibilidades de topar con nervios o vasos sanguíneos es mínima. La segunda mejor opción sería la parte lateral de los muslos denominada “vastus lateralis”, o vasto externo, la parte exterior del músculo cuádriceps, siendo esta la única zona de este músculo donde se pueden efectuar inyecciones.

Es muy importante elegir la jeringuilla adecuada para la inyección de los esteroides anabolizantes. Lo más indicado es la utilización de una aguja de 3,5-4 centímetros, que permite la penetración profunda en el músculo. Si se utiliza una aguja más pequeña, una parte del líquido inyectado se quedará en la zona subcutánea, producirá una hinchazón y la absorción será desigual.

Pasos para la realización de una inyección segura:

  1. Hacer una ducha antes de la inyección.
  2. Limpiar con alcohol la zona que se desea inyectar.
  3. Usar siempre una jeringuilla estéril, nueva, sin usar.
  4. Se saca la jeringuilla del embalaje y se toman 2 unidades de aire. El aire se introduce en la ampolla que se va a utilizar para crear presión en esta y, de este modo, poder extraer la sustancia mejor.
  5. Si es necesario inyectar 1 unidad de sustancia, se extrae con la jeringuilla 1 unidad y 1/4, o 1 unidad y ½. Luego se golpea la jeringuilla con el dedo para llevar las burbujas de aire en la superficie del líquido y se vuelve a echar la cantidad sobrante (hasta llegar a 1 unidad) en la ampolla. Nunca no se debe tocar la aguja, o limpiarla con alcohol.
  6. Se presiona la jeringuilla hasta que el líquido empieza a salir, ayudando a lubrificar de esta manera la aguja.
  7. Se coge le jeringuilla con una mano y con la otra se extiende la piel.
  8. Se introduce profundamente la aguja en el músculo y, en vez de inyectar el líquido, primero se extrae un poco. Si en la jeringuilla aparece sangre, significa que hemos topado con un vaso de sangre y no se recomienda llevar a cabo la inyección. Se saca la aguja y se pincha en otro sitio.
  9. Si no aparece sangre, se inyecta lentamente la sustancia para evitar los dolores durante y posteriores a la administración.
  10.  Cuando el líquido se acaba, e saca la aguja rápidamente y se presiona fuertemente con una compresa empapada en alcohol.

 

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